Este fin de semana, La Parada ha sido escenario de una “batalla
campal” que involucra a la Municipalidad de Lima y la Policía contra
quienes defienden ese territorio. Pero también objeto para la discusión
con críticas sobre el porqué los policías no “metieron bala” o por qué
envía policías a matar a la población, que por qué no hay obras, pero sí
saqueos (que fueron desmentidos, comprobando que fueron rumores para dar la sensación de desgobierno en Lima).
La Parada no es solo un mercado, sino un territorio de insalubridad e
inseguridad (delincuencia) y precariedad laboral. Esta situación no ha
sido tomada por las gestiones anteriores de la ciudad. Después de
décadas, alguien se está ensuciando las manos prestándole atención y
tratando de destruir el perverso sistema de La Parada. ¿Alguien recuerda
orden en ese mercado? Esto no quiere decir que la estrategia adoptada
haya sido la mejor, ya que implicó una abierta confrontación con los
comerciantes colocando los muros para evitar que entren los camiones
aduciendo cumplir la ley (aduciendo que los alrededores son zona rígida). No fue un “operativo” sino hasta el fin de semana, y a partir de los sucesos del jueves para capturar a los criminales.
Algunos, mismo Aldo Mariátegui, se arañan porque no se usaron armas letales para “meter bala” a la gente.
Aí, dice promover la “civilización” en la ciudad. ¿Es así como
pretenden mejorar la convivencia en Lima y el Perú, y, peor, demostrar
su “civilización”? La represión brutal jamás puede ser una respuesta
contra la violencia. Todo lo contrario.
Tampoco se puede mentir diciendo que las autoridades enviaron a la
policía a matar a los comerciantes cuando ni siquiera se tomó
precauciones para la protección necesaria del personal en caso de que se
levante una ola de violencia. Fue todo lo contrario, y también
claramente una irresponsabilidad. Hay comerciantes que dicen haber sido amenazados
también por haberse mudado, lo que nos indica que hay quienes no son
meramente comerciantes. Las fotos y videos nos muestran que hay quienes
saben usar armas letales para atacar y, al parecer, no se trata de gente
del lugar. Entonces, ¿no era de esperar que violencia como la que vimos
se desate?
Una ciudad no se construye con by-passes gigantes ni centros
comerciales en los conos que nos hagan confundir capacidad de consumo y
millonada de autos con bienestar. Una ciudad se construye dando
condiciones adecuadas de vida para todos. Y su mejora va desde la
eliminación de un sistema tan estresante como el de trasporte hasta la
recuperación de un espacio para el abastecimiento de alimentos en la
ciudad, pasando por caminatas seguras por nuestras calles y lacreación
de espacios abiertos para recrearnos (como las plazas públicas). Esto
requiere de trabajar con la gente, y no solo de construir
infraestructura. De brindar condiciones laborales adecuadas, de brindar
espacios adecuados para su ejercicio, y sobre todo de enseñar. Despés de
décadas, hay un equipo, con errores pero lo hay, que está dando la
lucha por la ciudad y no sus propios intereses. Informémonos primero
sobre lo que se hace y lo que no se hace antes de repetir que "no se
hace nada" porque no vemos más allá de lo que tenemos al frente.
Eso sí, debe asumirse, como yase hizo, la responsabilidad por las pérdidas humanas. Que esto sirva para mejorar las formas de hacer política. Las medidas de presión no pueden ser tampñoco solución efectiva. Al contrario, deben evitarse. Me sorprende que esta gestión no lo haya hecho. Una lección que debe aprenderse.